La Juanita se convirtió en el barrio con más movida creativa de la zona, y su feria es la expresión más directa de eso. Es el punto donde artesanos, diseñadores y productores locales sacan sus mesas y muestran lo que hacen, en un ambiente de encuentro barrial que contrasta con el perfil más exclusivo del faro. Ideal para encontrar piezas hechas acá, hablando con quien las hizo.

Como toda feria de balneario, el calendario se mueve con la temporada, así que lo mejor es chequear su Instagram antes de ir para confirmar fechas y horarios. Vale la pena combinarla con una recorrida por La Juanita: entre panadería, tiendas y paradores, el barrio da para una tarde entera de caminata tranquila y compras con historia.