Que un pueblo de menos de 220 habitantes tenga una galería con sede en Miami dice mucho de Garzón. Piero Atchugarry abrió su espacio en una casa esquinera junto a la plaza en 2019, y desde entonces desarrolla un programa experimental de muestras individuales e instalaciones site-specific inspiradas en el paisaje rural uruguayo, con artistas internacionales de primer nivel.
La galería funciona en temporada, de diciembre a abril, y es la puerta de entrada ideal al circuito de arte del pueblo. Entrás caminando desde la plaza, las muestras rotan cada verano y la escala íntima de la casa hace que veas la obra de una manera imposible en una feria o museo grande. A pocos minutos funciona además Tierra Garzón, su parque de esculturas con cita previa.
