Garzón: pueblo que renace con el vino y la gastronomía
Pueblo Garzón, en el departamento de Maldonado, pasó de ser un caserío rural casi despoblado a un destino de enoturismo y alta gastronomía reconocido fuera de Uruguay. El motor de ese cambio fue la llegada de Bodega Garzón y, dentro de ella, el restaurante que lleva el nombre del chef Francis Mallmann.
La bodega, impulsada por el empresario Alejandro Bulgheroni, se inauguró en marzo de 2012 tras una inversión cercana a los 85 millones de dólares. El edificio, de unos 19.000 m², fue diseñado por el estudio mendocino Bórmida & Yanzón, con interiorismo del estudio californiano Backen, Gillam & Kroeger; la construcción busca integrarse al paisaje de lomadas que rodea al pueblo (fuente: bodegagarzon.com, prensa especializada en arquitectura). Hoy ofrece recorridos guiados por las instalaciones y los viñedos, con degustación de vinos de la línea Reserva y de parcela; los horarios y el calendario de visitas se confirman en el sitio oficial de la bodega o en su ficha del portal. El proyecto no es solo vino: las primeras vides se plantaron en 2008, y desde entonces se sumó una producción de aceite de oliva bajo la marca Colinas de Garzón, con cerca de 700 hectáreas de olivos de variedades traídas de Italia, España, Francia, Israel y Argentina (fuente: bodegagarzon.com).
El Restaurante Garzón, dentro del predio de la bodega, se apoya en la técnica de cocina a las brasas que caracteriza a Mallmann: un sector de fuego abierto como protagonista del salón y un menú de mercado que varía según lo que ofrece cada estación. Es la referencia de alta cocina de campo de la zona, a metros de los viñedos.
Puertas afuera de la bodega, el pueblo conserva la escala de un pueblo del interior: la plaza central, la iglesia y las calles de tierra conviven con la llegada de artistas, cocineros y enólogos de los últimos años. Los fines de semana suele haber ferias artesanales y muestras de arte, y una vez al año el pueblo es sede de un festival de cine y arte rural que convoca visitantes de distintos puntos del país. Las fechas de estas actividades varían: conviene confirmarlas en los canales de los propios organizadores antes de planificar el viaje.
La oferta de enoturismo de la bodega incluye distintos formatos, según información publicada por la propia bodega: un recorrido de las instalaciones con degustación de vinos de la línea Estate, una versión más extensa con cata de vinos Reserva, y una clase de cocina a las brasas guiada por el equipo de Mallmann que suma una visita a los viñedos antes del almuerzo. Todos los formatos requieren reserva previa; conviene confirmar cupos, duración y precios en los canales oficiales de la bodega antes de viajar, porque pueden variar según la temporada.
Garzón queda a un tramo corto por Ruta 12 y caminos rurales desde la zona de la Laguna Garzón y José Ignacio, lo que permite combinar en un mismo día el pueblo, la bodega y una parada en la costa. Como buena parte del entorno es rural, se recomienda ir en auto propio o remise y calcular tiempo extra si el tramo final es de balastro. En el portal tenés la ficha de Bodega Garzón, la sección de enoturismo, el Restaurante Garzón y la página del pueblo Garzón con el resto de la oferta para planificar la visita.
Fuentes: Portal Garzón — fichas y secciones publicadas en este portal; bodegagarzon.com y prensa especializada en arquitectura y enoturismo, consultados para los datos de inauguración, inversión y diseño del edificio.