Hopupu significa, en la cultura polinesia, el placer que produce un baño de mar entre las olas, y eso es exactamente lo que enseña esta escuela que opera en José Ignacio desde 1997. Su base está en Playa Brava, entre el Parador La Huella y el faro, uno de los rincones más lindos de la costa para meterse al agua. Las clases son individuales o en grupos chicos, con instructores que conocen el mar de la zona de memoria.

La propuesta abarca desde personas que nunca pisaron una tabla hasta surfistas apasionados que buscan olas nuevas para practicar. Si estás de paso por el pueblo, una clase al atardecer en la Brava es de esas experiencias que definen unas vacaciones en José Ignacio. Escribiles o llamalos para coordinar horario según el estado del mar, porque acá manda la ola antes que el reloj.