La Olada es un secreto a medias en La Juanita: un restaurante de ambiente íntimo donde casi todo sale de hornos de barro a leña, y donde la luz de las velas hace la mitad del trabajo. La carta mezcla cocina uruguaya e internacional con acento en el mar: pesca del día, chipirones, carnes asadas, ravioles caseros, pizza y pan recién horneado, acompañados de vinos locales.
El clima es relajado y romántico a la vez, más de sobremesa larga que de rotación rápida, y por eso se volvió favorito de quienes buscan escapar del ruido de la primera línea de playa. Funciona por temporada —suele reabrir en octubre y trabajar la primavera y el verano—, así que conviene confirmar fechas y reservar por Instagram antes de ir.
