¿Se puede ver el atardecer desde el puente de la Laguna Garzón con chicos? Sí, y es uno de los paseos más rendidores de la zona: el puente circular de la Ruta 10 tiene paso peatonal a ambos lados de la calzada, la vuelta completa al anillo lleva entre 15 y 30 minutos y no exige reserva, entrada ni equipo. Es un plan corto, gratuito y para todas las edades. Al caer el sol, la luz baja pinta el agua y el hormigón, y desde el punto del anillo más alejado de la costa se ve la laguna entera, la barra de arena y el mar de fondo.
Qué hacer
El plan es simple: llegar un rato antes de que baje el sol, entrar al paso peatonal por una de las dos cabeceras y dar la vuelta completa al anillo, con paradas en los lugares para sentarse a mirar el agua. Para los chicos, el puente en sí ya es el entretenimiento: la calzada circular se apoya sobre 16 pilares redondos de hormigón —contarlos es un buen juego para el camino— y en el centro el anillo encierra un gran círculo abierto de laguna, donde suelen verse cisnes de cuello negro, garzas y, con suerte, flamencos. Al caer la tarde es común ver gente pescando desde el perímetro; si eso despierta curiosidad, en el portal hay consejos para pescar con chicos en la laguna. Y para la foto, el atardecer es el mejor momento del día: ubicate en el tramo del anillo que mira al oeste y esperá los últimos minutos de luz.
Dónde
El puente está sobre la Ruta 10, en el límite entre Maldonado y Rocha, a unos diez kilómetros al este de José Ignacio y a unos 40 kilómetros de Punta del Este. En auto se llega siguiendo la Ruta 10 y se estaciona en las explanadas y banquinas junto a las dos cabeceras, nunca sobre la calzada ni sobre el anillo. No hay parada de ómnibus en el puente: si no manejás, lo más práctico es coordinar el traslado con un taxi o remis de José Ignacio y acordar la hora de la vuelta. El cruce está rodeado por el área protegida de la Laguna Garzón, y si querés la historia completa —por qué es redondo, el diseño de Rafael Viñoly, la balsa a la que reemplazó en 2015— está en la guía del puente de la Laguna Garzón.
Cuándo
El paseo funciona todo el año; lo que cambia es la hora. En pleno invierno el sol cae temprano, cerca de las seis de la tarde, así que el atardecer entra cómodo antes de la cena de los chicos; en enero y febrero hay luz hasta pasadas las ocho. Conviene llegar unos 30 o 40 minutos antes de la puesta, para hacer la vuelta con calma y elegir lugar sin apuro. En temporada alta puede haber fila de autos para entrar al anillo, pero eso no afecta el paseo a pie. Si vas en invierno, el plan combina bien con una caminata por la orilla de la laguna mientras todavía hay luz; y a la vuelta, la merienda clásica queda de paso: Medialunas Calentitas, sobre la Ruta 10 km 183,5, camino a José Ignacio.
Consejos para ir con chicos
Abrigo siempre, incluso en verano: sobre el agua casi siempre hay viento y, apenas se esconde el sol, la temperatura baja rápido. El paso peatonal corre junto a la calzada por donde circulan los autos, así que conviene cruzar con los más chicos de la mano y caminar del lado del agua. Después de la puesta oscurece enseguida: una linterna —o la del celular— ayuda a volver al auto sin tropiezos. Calculá una hora en total entre estacionar, dar la vuelta y esperar la puesta; si el grupo aguanta más, el cielo que sigue al atardecer, lejos de las luces de las ciudades, es de los más estrellados de la costa.
