¿Vale la pena ir a Pueblo Garzón con chicos si no van a entrar a la bodega? Sí, y es más simple de lo que parece: el pueblo tiene poco más de doscientos habitantes, calles de tierra anchas y casi sin autos, una plaza con palmeras y una antigua estación de tren con un sendero de 700 metros sobre la vieja vía. Está a menos de una hora de la costa, todo se recorre a pie o en bici y no hay entradas ni reservas. Es un plan de medio día, ideal para una mañana o una tarde de otoño o primavera.
Qué hacer
El recorrido arranca en la Plaza Artigas, el corazón del pueblo, rodeada por la capilla, el municipio y el club social. Desde ahí, a pocas cuadras, está la antigua estación de AFE, restaurada en 2023 como centro cultural: para los chicos, el atractivo es la estación en sí, con su andén y sus postes, y el sendero ferroviario de 700 metros con parrilleros que sigue la vieja vía entre vegetación. Es el tramo perfecto para andar en bici sin tránsito o caminar mirando los rieles. Junto a la estación funciona La Galerilla, una galería de fotografía montada en un vagón de tren restaurado, que suele llamar la atención de los chicos más que cualquier sala.
El arte en Garzón se ve desde afuera y sin protocolo. Walden Naturae suma un parque de esculturas al aire libre y un sector de permacultura y monte nativo, y en la plaza está la Galería Pueblo Garzón, con muestras que cambian seguido. La merienda tiene parada fija: La Pulpería, una casona de fines del 1800 con fachada fucsia, pastelería casera y bebidas naturales, abierta todo el año. Si los grandes quieren sumar viñedos, la nota de Bodega Garzón en familia explica qué experiencias admiten chicos.
Dónde
Pueblo Garzón está en el interior del departamento de Maldonado, rodeado de sierras, viñedos y olivares. Se llega por la Ruta 9 o desde la Ruta 10 pasando por la Laguna Garzón y siguiendo por caminos de tierra; desde José Ignacio o La Juanita son unos cuarenta minutos en auto. No hay transporte público hasta el pueblo, así que hace falta auto propio o remise, y las bicis van en el auto o se consultan en el alojamiento. La plaza queda en el centro y la estación en el borde del pueblo; entre una y otra hay unas pocas cuadras planas.
Cuándo
Todo el año, pero las mejores épocas son otoño y primavera: temperatura ideal para caminar y pedalear, y el paisaje de viñedos en cosecha o en brote. En verano el pueblo tiene más vida (galerías abiertas, eventos como Latitud Garzón a fines de diciembre) pero también más calor: conviene ir temprano y merendar a la sombra. En diciembre, además, el parque municipal junto a la estación recibe la fiesta criolla del pueblo, con desfile, destrezas a caballo y sector infantil. Para saber qué agenda hay el día que vas, la casa de la cultura e información turística atiende de lunes a viernes de 9 a 15.
Consejos para ir con chicos
Las calles son de tierra y anchas, con muy poco tránsito, pero circulan camionetas y a veces caballos sueltos: los chicos van con casco en la bici y de la mano cerca de la plaza. Garzón es un pueblo chico y buena parte de los comercios abre solo en temporada, así que llevá agua y algo para comer por si la merienda se demora. En el sendero de la estación hay parrilleros pero no hay kiosco. Calculá unas tres horas para plaza, estación, una galería y la merienda; si el grupo tiene ganas de más, el Cerro Catedral queda hacia el norte por las sierras, y hacia el sur la bicicleteada familiar conecta el pueblo con la laguna.
Foto de portada: Eduardo.terian (CC BY-SA 3.0).
