Sobre la playa Anastasio, al norte del faro y camino a Laguna Garzón, este hotel & beach club apuesta a un formato de villas amplias de uno a tres ambientes, con categorías pensadas para adultos y otras para familias. El despliegue es de resort boutique: tres piscinas —incluida una infinita—, spa y gimnasio con vista al mar, restaurante y servicio exclusivo de playa en una de las costas más salvajes y lindas de la zona.

Lo diferencial es que suma campo: la Estancia Anastasio, dentro del área protegida de Laguna Garzón, ofrece cabalgatas, kayak, kitesurf, bicicletas y asados en su refugio, así que podés alternar día de mar y día de naturaleza sin moverte del ecosistema del hotel. Va bien tanto para familias que necesitan espacio como para parejas que buscan playa grande sin multitudes.

Junto al hotel funcionan el pub y restaurante Botero, frente al mar, y el restaurante Guayabo, de cocina de producto local.