La Viuda queda en Arenas de José Ignacio, un rincón tranquilo y verde a minutos del pueblo y a unos 200 metros de la playa. Las habitaciones son su carta fuerte: modernas, luminosas, todas con jacuzzi, algunas con vista al mar y otras con pequeñas piscinas privadas hacia el jardín. Es un hotel pensado para adultos que quieren desconectar en serio, sin resignar la cercanía a los restaurantes del faro.

Los días acá se arman solos: desayuno a la carta con pan y mermeladas caseras que se extiende hasta la una de la tarde, masajes y tratamientos en el spa, deck con piscina exterior climatizada en temporada y bicicletas gratis para pedalear hasta la playa. Si viajás en pareja y buscás un plan de spa frente al mar sin las multitudes de Punta del Este, este es tu lugar.