A dos kilómetros del pueblo, por el camino Sainz Martínez, Las Musas es un proyecto distinto a todo en la zona: cinco hectáreas de monte nativo con un tajamar donde viven garzas y nutrias, dos villas de líneas minimalistas y aire japonés diseñadas por Mathias Klotz y Carolina Pedroni, y un estudio de yoga Iyengar de madera con capacidad para treinta personas, reconocido internacionalmente. Todo funciona con paneles solares y una huerta 100% orgánica abastece la cocina.

Es el refugio para quienes van a José Ignacio a bajar revoluciones de verdad: retiros de yoga, música y experiencias culinarias en un entorno donde el lujo es el canto de los pájaros. La Villa Viñedo tiene dos dormitorios y la Villa Lago, una master suite con piscina propia. Para parejas y grupos chicos en busca de silencio, naturaleza y diseño consciente.