Los Quinchos es la opción con nombre propio para quienes prefieren casita antes que hotel en José Ignacio. Son bungalows independientes a unos 500 metros de la playa Mansa —seis minutos a pie— y a menos de dos kilómetros de la Brava, cada uno con living, aire acondicionado, terraza y una cocina resuelta con microondas, cafetera y tostadora, más patio, wifi y estacionamiento sin cargo.

La propuesta es simple y por eso funciona: llegás, acomodás las cosas y vivís el pueblo a tu ritmo, con sillas de playa y sombrilla incluidas para bajar a la Mansa. Los huéspedes lo puntúan muy alto y destacan la paz del entorno y los detalles de equipamiento. Va perfecto para parejas o familias chicas que planean quedarse varios días y quieren cocinar algo más que un desayuno.