Azul Marino queda en la calle La Farola, unos 300 metros adentro de la Ruta 10 a la altura del km 185, en una lomada tranquila justo al norte del pueblo de José Ignacio. Son 12 habitaciones con acceso independiente y terrazas exclusivas, varias con decks amplios que miran en parte al mar y al faro, todas rodeadas de jardines tupidos que le dan un aire más de chacra costera que de hotel.

El día arranca con un desayuno diario con opciones buffet, continentales y sin gluten, y sigue en la piscina exterior climatizada o arriba de una de las bicicletas de la casa. La playa queda a una caminata corta y el pueblo a cinco minutos en auto, lo justo para tener los restaurantes cerca sin dormir en el medio del movimiento. Va bien para parejas y amigos que quieren base cómoda, verde y sin pretensiones.