A metros del Hotel Garzón, Casa Anna es la residencia de huéspedes de Francis Mallmann en el pueblo: cuartos serenos con chimenea, patios abiertos, un jardín generoso y piscina, todo con esa estética de campo uruguayo curado que hizo famoso al lugar. Funciona como alojamiento y también como sede de experiencias con el chef, con estadías que incluyen comidas, vinos y jornadas entre asados en la playa, cabalgatas y cenas al caer el sol.

Es la opción para quedarse en Garzón con más espacio y privacidad que en el hotel, manteniendo la conexión directa con el universo gastronómico del pueblo. Le va a encantar a grupos de amigos y parejas foodies que quieren vivir el interior esteño a fuego lento, literalmente. Pueblo Garzón queda a media hora de José Ignacio, ideal para partir la estadía entre mar y campo.